Oratorio de San Felipe Neri de San Miguel de Allende, Gto. Mex.
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Oratorio de San Miguel de Allende
In Domum Orationis Nos Congregavit
ORIGEN DEL ORATORIO FILIPENSE
 
 
La historia comienza desde su mismo fundador: San Felipe Neri.
Naci? el 21 de julio de 1515 en Valdarno di Sopra y sus padres fueron Francisco Neri de Castelfranco y Lucrecia de Mosciano.
Recibi? el bautismo el 22 de julio del mismo a?o en la Iglesia de San Juan en Florencia.
Pas? toda su ni?ez en Florencia hasta que en 1533 parti? hacia Roma con su t?o R?mulo Neri para iniciarlo en el comercio y confiarle su cuantiosa fortuna.
 
Siempre se distingui? por su elevada piedad y su altruismo, al grado de vender sus libros para socorrer a los pobres, tambi?n siendo laico form? grupos de meditaci?n de la palabra de Dios encauzando a los de su edad para que dejasen los vicios y sintieran m?s el amor de Dios.
 
En la Vigilia de Pentecost?s de 1544 mientras oraba en las Catacumbas de San Sebasti?n, un fulgor reluciente descendi? sobre su cabeza y como una bola de fuego se introdujo en su boca haciendo que se ensancharan sus costillas al recibir la llama del Esp?ritu Santo en su pecho.
 
Desde ah? sinti? el llamado a consagrarse al Se?or y por voluntad de su confesor se orden? por obediencia el 23 de mayo de 1551 en la Iglesia de Santo Tom?s en Parione, instal?ndose como confesor en San Jer?nimo ejerciendo el confesorado a todas horas siendo un gran consuelo para los pecadores que le ven?an a buscar pues ?l les infund?a confianza y paz en sus corazones y almas abatidas.
 
Como presb?tero se distingui? por su alegr?a, por su gran amor por los ni?os a quienes ten?a un gran cuidado en su educaci?n permitiendo que a su lado pudieran jugar y sentirse alegres, inclusive dec?a: "con tal de que estos ni?os no pecasen les permitir?a que partieran le?a sobre mi espalda".
 
Dur? mucho tiempo en San Jer?nimo hasta que fue nombrado rector de la Iglesia de San Juan de los Florentinos, continuando con su ministerio de confesor y oficiando misas diaras, algo fuera de lo com?n en aquellos tiempos, hasta que sus superiores lo suspendieron un tiempo de su ministerio de confesor, hasta que por venia del Papa pudo continuar con sus acostumbradas actividades.
 
Pero Felipe deseaba una casa propia para atender a su naciente Congregaci?n que, sin propon?rselo, hab?a sido fundado por ?l mismo y hab?a sido reconocido por el Sumo pont?fice, hasta que por fin pudo establecerse hasta su muerte en la antigua Iglesia de Santa Mar?a in Vallicela, a la que mand? reedificar por estar bastante deteriorada, a la que en adelante se le llam? la "Chiesa Nova" (la Iglesia Nueva).
 
A partir de 1560 y con ayuda de San Francisco de Sales, San Carlos Borromeo y contaba con la amistad de su contempor?neo Ignacio de Loyola y varios personajes ilustres para la Iglesia y con la voluntad y ordenanzas de los Papas, en  1575 con la aprobaci?n del Papa Gregorio XIII se aprob? la Congregaci?n de los Padres del Oratorio siendo San Felipe elegido a perpetuidad, su objetivo en un principio era el socorrer a los pobres, atender a los enfermos y acoger a los peregrinos que ven?an a Roma as? como la conversi?n de los pecadores.
 
Durante su vida todos los pobladores de Roma le ten?an por Santo, aunque San Felipe rehu?a de los reconocimeintos y honras, inclusive hab?a rechazado ser cardenal, pues prefer?a ser despreciado y despreciar ser despreciado, al grado que llegaba a ridiculizarse para que tuvieran las gentes motivo para burlarse de ?l, lo que en vez de congoja y verg?enza le causaba gozo.
 
Aquejado por las enfermedades y por su avanzada edad, muri? el 26 de mayo de 1595, fecha que ?l mismo hab?a predicho a sus amigos y disc?pulos, siendo enterrado en La Vallicella y en 1622 es canonizado junto con varios Santos, entre ellos, San Ignacio de Loyola, entre otros.
 
Te ofrecemos nuestro coraz?n,
Puro y piadoso lo vuelves t?,
Nos ense?as, ?Oh dulce Patr?n!
A gozar alegres la virtud